Salón de belleza


Cada país tiene sus costumbres y modo propio de ver y vivir la vida; estas formas distinguen a los ciudadanos de cada región en el mundo. En Venezuela no somos la excepción, por lo que de alguna manera hemos sido catalogados como un pueblo de tratos cálidos y amistosos, hermosas regiones de grandes bellezas naturales, país petrolero y personas con gran sentido del humor.

Igualmente se mencionan algunas cosas negativas de nuestro país que no vamos a señalar, ya que se trata de resaltar los aspectos positivos que más nos destacan, y dentro de éstos, está el del cuidado que tenemos en su mayoría (hombres como mujeres) de nuestro arreglo personal.

Los venezolanos, por lo general, tenemos buen cuidado de lucir y vestir según la última moda, ir a la peluquería con bastante regularidad y de vez en cuando ponernos para salir, “nuestra pintita”.

Como muchos dicen por ahí “las mujeres podrán dejar de comer, pero nunca de ir al salón de belleza”, sino observen estos locales y verán los que les digo.

Todo esto me parece maravilloso, ya que forma parte de lo que se denomina “autoestima”. Al embellecernos opera en seguida un completo cambio en nosotros, ya que al vernos acicalados mejora mucho nuestro aspecto, la sonrisa florece y el pecho se levanta.

Obra el milagro de hacernos sentir optimistas y llenos de entusiasmo para enfrentar el día a día, nos despierta y da mayor seguridad en el convivir y en el trato que tenemos con las demás personas.

Creo sin lugar a dudas que es bueno el cuidado que hacemos de la belleza corporal y la atención y tiempo que dedicamos a ello, así como la inversión que esto conlleva, sin embargo para que haya verdadera armonía en el cuerpo, hay que incluir a la mente, el espíritu y el alma.

Al ser consciente de nuestra naturaleza trina (cuerpo, alma y mente), podremos sanar integralmente sin desequilibrar cualquiera de estas partes.

Para ello permítanme ir poco a poco publicando a través de Argos en la Red una serie de temas titulados “Salón de belleza para...”, los cuales tocarán los aspectos ya mencionados.

El objetivo de la información es ayudarles a conocer mejor los dones y talentos que Dios nos dio a cada uno de nosotros.

Recuerden que somos hechos del mismo polvo de las estrellas, y con estos temas podrán ir descubriendo cosas que los harán reflexionar y así poder cambiar aquellas que deseen.

Atrévanse a asumir la responsabilidad que tienen de su propia vida, mejorando en compresión y conciencia.



Escrito por Beatriz Barboza
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