Iniciándose en la espiritualidad


Aunque no lo parezca, iniciarse en el camino espiritual puede resultar sumamente complejo, sobre todo en los últimos años.


Muchas personas sienten atracción por los denominados temas de autoayuda, autocrecimiento, espiritualidad, esoterismo y nueva era (new age).

El “boom” del siglo XXI ha provocado una exorbitante oferta de materiales de todo tipo: libros, manuales, CDs, DVDs, cursos, talleres, esencias, sales, inciensos, talismanes, objetos decorativos y una gran cantidad de información en Internet a través de páginas web, blogs, foros, y pare usted de contar.

Ante tan apabullante cantidad de información, quienes se inician en este campo se pueden ver saturados y confundidos, sobre todo porque muchas veces no se tiene claridad consigo mismo, para saber exactamente qué es lo que estoy buscando y cómo obtener lo que deseo por la vía espirital.



Luego resulta que es tanta la oferta en el mercado que todo se mezcla y parece casi lo mismo, para quien no conoce.

De ahí que para los desconocedores sea igual, por ejemplo, quien practica santería (religión yoruba, originaria de Africa) que quien está en una orden esotérica (rosacruces, gnósticos u otros); incluso pueden "meter en el mismo saco" a quien ofrece sanación reiki, terapias de respuesta espiritual, practica radiestesia o hasta quien hace acupuntura.



Todos pueden ser catalogados por los desconocedores como "brujos o brujitos" (para tratarlos con cariño). Al fin y al cabo pueden que conozcan el tarot, hablen del aura, la vibración y las energías, sepan astrología, usen inciensos y hasta sean psíquicos o clarividentes, y en general, emanen una especie de halo misterioso”.

Una forma de despejar el camino de quienes se inician y ayudarlos a distinguir entre distintas prácticas y -lo más importante- a determinar qué herramienta le ayuda más y es más idónea para su caso, es presentar las opciones, caracterizarlas y distinguirlas unas de otras.

Esa es la intención de esta Brújula de Luz (página de orientación), pensando en aquellos que en medio de sus crisis buscan soluciones y encuentran tantas alternativas que se pierden en un laberinto.

Ideas para comenzar a discernir
Indagar  el origen y la evolución de este movimiento es importante para fijar nuestra  posición al respecto. Esa investigación requiere  cotejar 4 elementos:

  1. La información que circula a favor o en contra.
  2. El testimonio y la vida de las personas que conocemos y se consideran practicantes new age exitosos.
  3. La opinión y la vida  de los que conocemos y no creen. 
  4. Lo que vivenciamos y pensamos nosotros mismos.

Tenga siempre presente esos 4 elementos y ahora veamos algunas posturas:


* Una investigación publicada en “Argos en la Red” en el 2007 acerca de la
Nueva Era y especialmente la Era de Acuario presenta una aproximación a las visiones astrológicas del auge espiritualista actual.

• Desde la perspectiva de los no creyentes o practicantes, que buscan explicaciones científicas o materialistas a todo, o que rechazan la nueva era por considerarla falsa y anticientífica, hay aportes que pueden servir de ayuda. Es bueno leer lo que se dice en
Wikipedia al respecto (con un buen resumen evolutivo, pero con  visión escéptica); así como posturas religiosas extremas, que considera al new age como anticristiano  y tienen una campaña en contra (ver este link).




Muchas dudas pueden surgir en nuestras mentes cuando revisamos posiciones opuestas, principalmente porque muchas de esas ideas están en el inconsciente colectivo y tienden a ser dominantes, pero es necesario que lo que decidamos practicar, pase por este tamiz, para que luego pueda arraigarse en nosotros con buena base.



Existe un mapa de la nueva era, que grafica los principales autores y corrientes desde el siglo XIX, aunque las raíces están en las prácticas espirituales, rituales y esotéricas de civilizaciones antiguas, como la Hindú, la Hebraica, la Egipcia, entre otras, adaptadas a disciplinas psicológicas, filosóficas y religiosas de épocas sucedentes hasta llegar al momento actual.




Y yo, ¿qué corriente espiritual sigo?

 
La variedad de corrientes, investigadores y autores explica la diversidad de ideas que se oyen.

No hay una corriente única, no hay un líder único. Hay una mezcla de corrientes de tradiciones orientales y occidentales; y cada día surgen nuevas terapias, prácticas y propuestas. Tenemos que aceptar que existen charlatanes y aprovechadores, mezclados con genuinos consultores, practicantes y seguidores.


Seleccionar qué corrientes seguir (pueden ser varias, si no se contradicen entre sí)  debe ir más allá de imitar lo que otros practican, pensar solo en lo agradable que se siente o  lo "lindo" que parece. Debemos desarrollar nuestro discernimiento,  y eso depende de nuestro nivel de consciencia.


 Estar claros en lo que realmente significa ser una persona espiritual y en el tipo de buscador espiritual que somos,  es fundamental para avanzar en este camino.


En resumen, lo que recomiendo plantearse  al iniciar  una ruta espiritual es lo siguiente:



  • Cuál es mi objetivo. ¿Qué es lo que busco y por qué?
  • ¿Cómo puedo obtener lo que busco por esta vía espiritual?
  • ¿La ruta espiritual me ayuda a conseguirlo? ¿Cuál corriente es más afín conmigo y mi objetivo?
  • ¿Qué aprendizaje puedo obtener por este camino, más allá de lograr lo que deseo?
  • ¿Es realmente valido lo que busco y cómo lo busco? O necesito autoconocerme más? ¿Cómo utilizo herramientas espirituales  para ello? ¿Cuáles puedo utilizar para este fin?










Escrito por Glenda González.
Artículo protegido por derechos de autor.
Imágenes tomadas de Internet solo con fines ilustrativos
PROHIBIDO USO COMERCIAL.
MENCIONAR AUTOR Y PAGINA.

NO ALTERAR CONTENIDOS Creative Commons License

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Lazos kármicos y relaciones sexuales

Contaminación aurica y relaciones sexuales